
Seguramente has oído hablar del RSCIEI (Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales) y te has echado a temblar. No es para menos. Es la normativa más estricta, la más costosa de cumplir y la que más problemas da a la hora de abrir un negocio o vender una nave.
Pero no te preocupes. Aunque el texto legal es denso, los conceptos básicos son sencillos si te los explican bien. Hoy vamos a ver qué tienes que mirar en tu nave para saber si estás dentro de la ley o si tienes un problema entre manos.
Más allá de la seguridad obvia (que no se queme nada), cumplir el RSCIEI es vital por dos motivos económicos:
El reglamento clasifica las naves según cómo están construidas respecto a sus vecinos. Esto define lo estricta que será la norma contigo.
Tipo A (La que comparte estructura)La nave ocupa una parte de un edificio mayor y comparte estructura (techos o paredes) con otros. Es típica de "naves nido" o polígonos antiguos adosados. Es la más restrictiva.
Tipo B (Adosada pero independiente)La nave comparte pared con la del vecino, pero la estructura de la cubierta es independiente. Si se cae el techo del vecino, el tuyo aguanta. Es la más común.
Tipo C (Aislada)La nave está sola en la parcela, separada por una distancia de seguridad (normalmente más de 3 metros) de cualquier otra edificación. Es la que permite más flexibilidad.
No es lo mismo almacenar vigas de acero que almacenar papel o productos químicos. El RSCIEI calcula la Carga de Fuego Ponderada: la cantidad de energía calorífica que se liberaría si todo lo que hay en la nave ardiera.
Según esto, tu actividad será de Riesgo Bajo, Medio o Alto.
Cuando vayas a adaptar una nave, fíjate en estos tres puntos clave. Son los que cuestan dinero.
Es la capacidad de la estructura para no colapsar durante un tiempo (ej. 60, 90 o 120 minutos).
Son los sistemas que actúan.
¿La gente puede salir rápido? El reglamento marca la distancia máxima hasta una puerta de salida. Si tu nave es muy larga y solo tiene una puerta al fondo, tendrás que abrir salidas de emergencia laterales o hacer pasillos protegidos.
Muchos propietarios te dirán "la nave está perfecta, aquí hubo una empresa trabajando hace 10 años". Cuidado. La normativa ha cambiado y lo que valía hace 10 años puede no valer hoy para una licencia nueva.
Si vas a comprar o alquilar, pide siempre el Proyecto de Protección Contra Incendios actualizado.
En Nabes, cuando valoramos una nave, lo primero que miramos hacia el techo. Si vemos hierro desnudo sin ignifugar o falta de franjas cortafuegos, sabemos que ahí hay una inversión pendiente que debes conocer antes de negociar el precio.