
La sostenibilidad ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en un requisito indispensable.
En el sector industrial y logístico actual, las empresas buscan naves más eficientes, certificadas y alineadas con los criterios ESG (Environmental, Social and Governance). ¿Qué implica esto para propietarios, inversores y promotores en España? ¿Cómo se adapta un activo a estas nuevas exigencias sin comprometer su rentabilidad?
Insight: La sostenibilidad ya no es solo una opción reputacional: es una exigencia del mercado y un factor clave de revalorización inmobiliaria.
Reducir consumos no es solo una cuestión de ahorro en la factura. Hoy, contar con una nave eficiente energéticamente es la vía para atraer inquilinos solventes y cumplir con normativas europeas cada vez más estrictas.
Los principales elementos técnicos que se revisan en una Due Diligence técnica son:
Además, la orientación del edificio y la altura libre influyen en la capacidad de mantener una temperatura estable, un factor crítico para operadores farmacéuticos o de alimentación.
[Imagen sugerida: Cubierta de nave industrial moderna equipada con paneles solares y lucernarios]
Contar con un sello verde reconocido no solo mejora la imagen del activo, sino que facilita su comercialización ante fondos internacionales. Cada vez más operadores logísticos exigen contractualmente que sus plataformas cumplan con:
Dato de mercado: Una nave con certificación LEED o BREEAM puede revalorizarse entre un 5% y un 12% frente a una nave convencional similar, además de reducir los tiempos de vacancia.
La sostenibilidad ya no es solo una preocupación de los promotores; es una exigencia de los inquilinos. Las grandes multinacionales tienen compromisos públicos de descarbonización y necesitan que sus instalaciones contribuyan a esos objetivos.
Esto se traduce en una demanda creciente de activos que:
Las empresas ya no solo preguntan por el precio del alquiler; preguntan por la huella de carbono y los costes operativos (OPEX) a largo plazo.
Convertir una nave convencional en un activo sostenible es posible y rentable. Algunas de las reformas (Retrofitting) más habituales incluyen:
Las mejoras sostenibles bien ejecutadas pueden amortizarse en 5 a 8 años gracias al ahorro energético y a una mayor facilidad de alquiler.
[Imagen sugerida: Interior de una nave logística luminosa con iluminación LED y puestos de carga para vehículos eléctricos]
Más allá del cumplimiento normativo, la sostenibilidad es una inversión financiera estratégica:
El sector logístico vive una transformación profunda. Las naves industriales ya no se valoran solo por su ubicación. La eficiencia energética y las certificaciones ambientales están redefiniendo qué significa ser un activo "Prime".
Para propietarios y promotores, el reto es claro, pero la oportunidad también: apostar por la sostenibilidad no solo es responsable, es rentable.
En Nabes, ayudamos a identificar qué mejoras aportan más valor a cada nave (CAPEX), asesoramos en la obtención de certificaciones y facilitamos la conexión con expertos. Ya sea para comercializar un activo, valorarlo correctamente o adaptarlo a los nuevos estándares, te acompañamos para maximizar el potencial de tu inversión.